sábado, 11 de septiembre de 2010

13 DE SEPTIEMBRE DE 1847


LOS NIÑOS HÉROES DE CHAPULTEPEC

En nuestros tiempos, y nuestra historia, llamamos héroes a quienes se han distinguido por sus hechos extraordinarios más allá del cumplimiento de su deber; a quienes sacrifican todo cuanto tienen y cuanto valen, al servicio de la Patria.

Para comprender lo que es verdadero heroísmo, es caso admirar en toda su realidad la gesta gloriosa realizada por los "Niños Héroes de Chapultepec".
Los Cadetes del Colegio Militar de México, hoy Heroico que defendieron el Castillo de Chapultepec en 1847, fueron más allá del cumplimiento de su deber. Su Escuela su Patria

De acuerdo con el Derecho Internacional, las escuelas militares son consideradas como NO COMBATIENTES. Más aún, algunos de los Cadetes eran apenas unos niños.
Cuando el Ejército Norteamericano comandado por el general Winfield Scott iniciaba el ataque al Castillo de Chapultepec el 13 de Septiembre de l847 el general Monterde, Director del Colegio Militar ordenó a los Cadetes que abandonaran el Castillo, sede del Colegio, y que se reintegraran al seno de sus familias. Los Cadetes rehusaron abandonar su escuela, totalmente conscientes de que su determinación implicaba quizás el sacrificar sus vidas, se unieron junto con la “muerte” que avanzaba, para escribir una de las páginas más gloriosas de nuestra historia, tan rica en actos heroicos. Enfatizar un hecho importante: Aunque solamente mencionemos entre los héroes a los Cadetes que hicieron con el sacrificio de sus vidas esa gesta la verdad es que merecen cabalmente el calificativo de héroes a cuantos estuvieron allí presentes, hayan resultado muertos, heridos o ilesos. Aunque es esta ocasión mencionemos a los más significativos nombres de aquella batalla en contra del Ejército Norteamericano
mencionaremos con el mismo honor a los héroes vivos, quienes juntos con el Director de la Escuela, general Monterde, cayeron prisioneros: Francisco Molina, Mariano Covarrubias, Bartolomé Diaz, Ignacio Molina, Laurent, Antonio Sierra, Justina Garza, Lorenzo Pérez Castro, Agustin Camarena, Ignacio Ortiz, Estéban Zamora. Manuel Rosas, Ramón Rodriguez Arrangoitia, Carlos Bejarano, Isidro Hernández, Santiago Hernandez, Ignacio Burgos, Joaquin Moreno, Ignacio Valle, Francisco Lazo, Sebastián Trejo, Luis Delgado, Ruperto Pérez de León, Castulo Carcia, Feliciano Contreras, Francisco Morelos, Gabino Montes, Miguel Miramón. Luciano Becerra, Adolfo Unda, Manuel Diaz, Francisco Morel, Vicente Herrera, entre otros, a los cuales recordamos su valor y coraje, que los llevo a escribir con letras de oro sus nombres en las páginas de la historia de la Nación Mexicana, que agradecida, los recuerda. En las estrofas del Himno Nacional:

"Para ti. Las guirnaldas de oliva, un recuerdo para ellos de gloria; un laurel para ti de victoria, un sepulcro para ellos de honor"

Antecedentes
Desde 1821, poco antes de que México ratificara su independencia, el gobierno Español de la colonia había autorizado al norteamericano Momés Austin a colonizar el territorio mexicano de Texas, con familias católicas, de buenas costumbres, que acataran y defendieran al Rey de España y que observaran la Constitución Liberal Mexicana de 1812. Al independizarse México. esas obligaciones de los colonos de Texas subsistieron con respecto a las autoridades y leyes mexicanas, lo cual se le ratificó al hijo del señor Austin, ya que este había fallecido en 1824. Un intento realizado por un aventurero llamado Hayden Edwards para declarar en Texas la República Libre de Fredonia, fracasó. Pero la población asentada en este territorio era casi toda de procedencia anglosajona y con más vínculos culturales con Estados Unidos que con México. Cuando el presidente Bustamante publicó un decreto que prohibía el asentamiento de más familias extranjeras en Texas, hubo malestar entre los colonos texanos que se sintieron lesionados en sus intereses En 1835, los texanos, pretextando que México, al adoptar el sistema centralista, había vulnerado los principios federativos se declararon independientes Los sublevados hicieron frente ventajosamente a las fuerzas enviadas por México para someterlos:

BATALLA DE LA ANGOSTURA

Un piquete de soldados mexicanos, dirigidos desde Matamoros Tamaulipas por el General Pedro Ampudia, tuvo un choque contra una fuerza norteamericana entre los ríos Nueces y Bravo, un territorio que tradicionalmente no se consideraba de Texas, sino de Tamaulipas México.... ¿Quién podía decir quién invadía a quien? La respuesta dependía del punto de vista. Los norteamericanos consideraban que los soldados de México hablan violado lo que estimaban como suelo propio, debido a que el congreso de su país habla decretado por si mismo que Texas llegaba hasta el Rio Bravo, como pudo haber dicho que llegaba hasta Panamá o hasta donde ellos hubieran querido. Este incidente, reparable por la vía diplomática, se convirtió en una acusación ante el mundo entero que decía: "México ha cruzado la frontera de Estados Unidos Invadiendo nuestro territorio, por lo que con esta fecha 13 de Mayo de 1846 se declara la guerra a este país. "

DEFENSA DE VERACRUZ

Veracruz. uno de los más importantes puertos del país y que tiene ganada la fama de la tres veces heroica; ya que primero recibió el ataque de Juan de Grijalva (conquistador español) que desembarco en el año de 1518 en San Juan de Ulúa, y al año siguiente Hernán Cortez (conquistador español que sometió al imperio azteca) fundó en tierra firme la Villa Rica de la Vera Cruz, que en la época colonial se convirtió en el principal puerto de salida de oro y plata mexicana. En 1776 llego a ser más prospera que la propia Ciudad de México. Fue bombardeada por los franceses en 1838. Mientras el vecino del norte, en plena expansión y después de la Batalla de la Angostura, tomada como pretexto para el ataque, exigió al gobierno mexicano además del territorio texano, los estados colindantes con el mar, lo que originó el ataque al Puerto. México debilitado por sus luchas internas de política, tuvo que soportar el desembarco de las tropas invasoras el 9 de marzo de 1847.

El ASALTO AL CASTILLO

El día 13 de Septiembre de 1847 tuvo lugar el asalto al Castillo de Chapultepec por varias divisiones norteamericanas comandadas por los generales Pillow, Worth, Quitman Smith y Clarke. El Castillo estaba defendido por 832 soldados y un pequeño grupo de Cadetes del Colegio Militar. El general en jefe del puesto fué el general Nicolás Bravo secundado por el general José Mariano Monterde, Director del Colegio Militar. Los lamentables resultados son de sobra conocidos: la muerte de seis jovenes cadetes, del coronel Xicoténcatl y de numerosos jefes, oficiales, soldados que ofrecieron sus vidas en defensa de la Patria Mexicana.

HEROICA DEFENSA DEL CASTILLO

Al amanecer del día 12 de Septiembre comenzó el cañoneo norteamericano. Era el principio del fin. Desgraciadamente, la concentración de soldados en la parte superior del cerro de Chapultepec, dio por resultado que muchos perecieran sin haber tenido siquiera la oportunidad de combatir. Un cañón yanqui, colocado en Tacubaya se dedicó a ocasionar daños considerables. Al mediodía el entonces presidente Adolfo López de Santa Ana (en la época actual considerado como traidor a la Patria, debido a que por su ineficaz capacidad de gobernar, México tuvo que ceder y perdió mucho territorio que mayoritariamente le fue robado, perdió México lo que actualmente son estados de la unión americana como: California, Arizona, Nuevo México y Texas, y todo debido a las guerras provocadas por la ambición norte americana) fue personalmente a Chapultepec.
Santa Ana se retiró y siguió el acoso de la artillería cuyo fuego no se detuvo sino hasta bien entrada la noche, los daños eran incalculables, en todos sentidos, las habitaciones del castillo estaban convertidas en hospital. Cayó la noche y la mente permaneció alerta, los norteamencanos atacarían nuevamente al día siguiente.

TOMA DEL CASTILLO

Al amanecer del día 13 de septiembre, la artillería volvió a atacar, la infantería norteamericana avanzaba en contra de Chapultepec, que quedó atenido a sus propias fuerzas, ya que Santa Ana ordenó que solo se cuidara la calzada de Anzures y de la Condesa. Los generales Pillow, Quitman y Worth avanzaron desde el Molino del Rey, desencadenando la estrategia defensiva; arrollando a los tiradores mexicanos que estaban tendidos en las cercanías, obligándolos a replegarse hasta el cerro. El batallón de San Blas, dirigido por el Coronel Xicoténcatl fue aniquilado por ejercito enemigo al pié de Chapultepec. Los norteamericanos tuvieron algunas pérdidas en la Tíaxpana; pero ante la fuerza norteamericana formada por el regimiento de Nueva York, el resto de la tropa y los alumnos del Colegio Militar lucharon valientemente en defensa del pabellón mexicano. Algunos cadetes murieron, otros resultaron heridos y otros fueron hechos prisioneros.

EL CADETE JUAN ESCUTIA

Nació en Tepic, Nayarit, el único que aún no era alumno del Colegio Militar, ya que por su edad y por la situación que prevalecía no se le habia aceptado formalmente Esperando que pasara la rebelión, con una ocupación asignada por el General Monterde, Director del Colegio. Estando de guardia, fue sorprendido por un rápido ataque de las tropas invasoras norteamericanas que iban avanzando por las rampas de acceso al Castillo de Chapultepec. Hizo fuego con sus armas, pero ante la desigualdad numérica tuvo que retirarse, pero antes recogió una bandera mexicana y cuando se dio cuenta que su resistencia era inútil, saltó al vacío envuelto en la bandera, encontrando la muerte. Para así evitar que el ejercito invasor tomara la bandera de su Patria. En 1952 se le rindió un homenaje nacional junto con los demás Niños Héroes en Palacio Nacional. Sus restos reposan dentro de una cama de plata y cristal.

Sin duda, la batalla librada con el ejército norteamericano tuvo que haber sido muy desigual, tanto por la preparación técnica como la falta de efectivo económico que padecía el Gobierno Mexicano. Fue el clero quien hizo diversos préstamos en efectivo para poder sostener parte de esta guerra, donde no debemos de olvidar se perdió la mitad del territorio nacional. No se resta valor a las estrategias de los militares mexicanos; la toma de Chapultepec debió haber sido triste al honor militar, pero por otra parte fácil para el ejército norteamericano, ya que había muy poco material bélico para poder defender la plaza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada