martes, 1 de marzo de 2011

Cómo y cuándo hablar con los hijos sobre sexo

-

La cosa se pone ríspida al tocar algunos temas con los hijos cuando las preguntas comienzan a incomodarnos. Aquí, diez consejos para manejar mejor la situación:

1. Empezar temprano.
2. Iniciá la conversación con tu hija/hijo.
3. No evadas sus preguntas.

4. Creá un ambiente abierto.
5. Comunicá tus propios valores.
6. Escuchá a tu hija/hijo.
7. Sé honesto.
8. Sé paciente.
9. Usá las oportunidades naturales de cada día para hablar.
10. Vuelve a hablar del asunto una y otra vez cada que te lo requieran.

Si no puedes vencer la incomodidad, sé franco y comentalo con tus hijos. Puedes decirles: "No me siento muy cómodo al hablar sobre el sexo porque mis padres nunca comentaron conmigo sobre este tema. Pero yo quiero que nosotros podamos hablar sobre cualquier tema -incluyendo el sexo-, así que preguntame lo que quieras saber. Si no conozco la respuesta, averiguaré y te contestaré".

Educar a tus hijos en materia de sexualidad requiere de un flujo de información suave y continuo, que debe comenzar con la mayor anticipación posible cuando empezar ellos lo diran.

En ese marco, tenemos la responsabilidad de dar a conocer a nuestros hijos nuestros propios valores sobre el sexo, aunque ellos después los cuestionen o los cambien cuando crezcan y construyan su propio sistema de valores y comportamiento pero hay que partir de algo.

Algunos padres de familia se sienten incómodos al hablar sobre temas como el sexo cuando hablan con hijos del sexo opuesto. No permitas que esto se convierta en una excusa para eludir la conversación.

Relajate. No te preocupes si no conocés todas las respuestas. Lo que sabés es mucho menos importante que la manera en la que respondes y hablás. La clave es que los hijos sientan que no hay temas de conversación prohibidos en su hogar, y que pueden confiar en ti y platicar sobre cualquier cosa que les interese e importe.

otros tips más:

• No hay momentos ni lugares específicos para hablar. Ir a otro lado o crear un ambiente artificial da la sensación de "clandestinidad".

• No confundir roles. Tener un intercambio afectuoso y comprensivo con los hijos no es dejar de ser padres.

• Aunar criterios. La pareja debe ponerse de acuerdo en los valores éticos y en cómo transmitir la información osease estar en la misma frecuencia ambos padres.

• Respetarse. Dialogar en un clima de respeto por los valores propios y ajenos.

• Informar. La información explícita sobre sexo no corrompe sino que despeja fantasías y da confianza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada