jueves, 1 de septiembre de 2011

VIOLENCIA EN LA ESCUELA: HACÍA UNA COMUNIDAD SEGURA

El presente trabajo es resultado del análisis e interés sobre lo que los maestros de Educación Básica reciben como cursos de formación continua, específicamente el curso Básico 2011-2012 “Curso Básico de Formación Continua para Maestros en Servicio Relevancia de la profesión docente en la escuela del nuevo milenio”. Formado por seis temas: 1.-La relevancia de la profesión docente ante los desafíos educativos contemporáneos, 2.- La formación del pensamiento crítico y científico, 3.- Acuerdo por el que se establece la articulación de la educación básica, 4.- La evaluación como herramienta de la transformación de la práctica docente, 5.- La Relevancia de la Práctica Docente en el marco de la formación basada en competencias, y 6.- Hacia una comunidad segura. Todos ellos importantes para el docente en servicio pero el tema motivo de este trabajo será el de Comunidad Segura ya que esta problemática se presenta cotidianamente en nuestras escuelas y como la Secretaria de Educación Pública genera y pone en práctica programas a fin de promover y cambiar comportamientos que “creen” son resultado de la inseguridad y violencia que día a día se presenta en nuestra sociedad enfatizando que si bien no son temas aislados deben de abordarse dentro de la escuela. Además por la formación de un servidor bien comencemos.

La Escuela es un lugar estratégico para prevenir las causas que generan violencia y delincuencia, así como el lugar donde se inicia la socialización y formación de una cultura cívica, por ello se convierte en el espacio privilegiado para detectar situaciones de riesgo hacia los estudiantes, maestros y familias. La Secretaría de Seguridad Pública Federal (SSP), la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) suman sus esfuerzos en la incorporación del espacio escolar a la prevención de la violencia, para colocarlo como un eje que, a través de los maestros y la formación de una cultura de prevención del delito coadyuve a la construcción de una “Comunidad Segura”.

“La violencia se realimenta: se nutre del miedo, del caos y de sí misma. Crece como una bola de nieve y si nos quedamos parados en la ladera viendo cómo cae, cómo crece, seguramente nos aplastará”. Ante la complejidad de la situación, que con frecuencia se magnifica, y ante el tamaño de la tarea preventiva, formativa y reactiva, algunos docentes que viven y trabajan en escenarios de violencia se han paralizado tras las amenazas del crimen organizado, la apatía del alumnado, el desapego de las familias y los malos resultados educativos. El fantasma de la violencia va ganado la batalla y hay quienes abandonan su función formativa: convierten la escuela en guardería, temen corregir a los alumnos por miedo a amenazas y debido a las bajas expectativas de éxito escolar, aplican la ley del mínimo esfuerzo. (Silvia Conde flores).

“Democracia y ciudadanía son conceptos múltiples, dinámicos, intersubjetivos, social e históricamente contextualizados y por eso es posible que sean interpretados de diferentes formas. Así, los contenidos de la formación de ciudadanos no son únicos ni obvios” y su definición es responsabilidad de la sociedad en su conjunto, no solamente de la escuela. (Gabriela Fernández).

Lo anterior no es una novela de ficción son textos que los maestros revisan y reflexionan en sus cursos, empatizan con sus compañeros y comparten con sus alumnos y los padres de estos. Pero la violencia no sólo se presenta en forma trágica y/o extrema. Hay actos que atentan contra la integridad psíquica, moral y física de las personas (alumnos, docentes, trabajadores), de los bienes e instituciones. Son la violencia verbal, física y ahora virtual; las amenazas e intimidaciones a alumnos y maestros, la indisciplina, las degradaciones de bienes escolares etc. Las que confieren un clima de inseguridad a la vida escolar. Hay manifestaciones de la violencia escolar que por su naturaleza son fácilmente observables como la indisciplina, la disrupción, el maltrato físico manifiestamente violento a los compañeros o el vandalismo contra las propiedades o las pertenencias de alumnos maestros y escuela. En cambio, no son tan simple y objetivamente evidentes el acoso sexual, las extorsiones, el “bullying” (acoso – amenaza el silencio de la víctima por intimidación) el ciberbullying y todo lo relacionado a las manifestaciones de maltrato psíquico y/o emocional.

El ámbito educativo no genera un tipo de violencia específico y en muchos casos “amortigua” y ayuda a elaborar la externa (familiar, vecinal, social). La violencia escolar no se genera preponderantemente en la escuela, sino que ésta la recibe fundamentalmente del ambiente social y familiar donde el alumno se desarrolla.

Los informes sobre violencia elaborados por Naciones Unidas, UNICEF y la Organización Mundial para la Salud, señalan que se trata de un fenómeno multicausal que se produce por la articulación de diversos factores, dependiendo del tipo de violencia de que se trate. En el caso de la violencia social, se señala que las condiciones detonantes son la inseguridad, el desempleo, la falta de oportunidades, el acceso desigual a la justicia, la impunidad, el tráfico de armas pequeñas, el tráfico de drogas y la fragmentación del tejido social (Conde, 2011: 82 y 83).

FACTORES QUE INCIDEN EN EL EJERCICIO DE LA VIOLENCIA

La escuela es un lugar estratégico para prevenir las causas que generan violencia y delincuencia, así como el lugar donde se inicia la socialización y formación de una cultura cívica, por ello se convierte en el espacio privilegiado para detectar situaciones de riesgo hacia los estudiantes, maestros y familias.

La detección temprana de problemáticas permite incorporar mecanismos de prevención, pero sobre todo, cuando éstos se identifican, resulta urgente promover estrategias y programas que los atiendan, a través de una canalización oportuna a las instituciones que disponen de los servicios especializados, beneficiando no sólo a la población escolar sino a toda la comunidad con prácticas encaminadas a ofrecer alternativas de solución frente a los problemas de mayor recurrencia.

‘Hacia una Comunidad Segura’ es un programa que promueve el cambio de comportamientos y la difusión de estrategias para que los docentes incorporen en su enseñanza cotidiana la prevención del acoso escolar y del delito cibernético, así como medidas de autoprotección y seguridad comunitaria en nuestros entornos más importantes donde se expresa la vida comunitaria: el hogar, la escuela y los espacios comunes.

OBJETIVO GENERAL DEL PROGRAMA:

Desarrollar en los maestros de educación básica capacidades teóricas, metodológicas y prácticas para difundir medidas de prevención social del delito y detectar situaciones de violencia a través de la atención oportuna de los factores de riesgo en los entornos familiar, escolar y social.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS:

•Inclusión de contenidos de prevención social del delito, valores y cultura de la legalidad, en los programas de educación de los maestros de enseñanza básica.

•Promover y estimular en la comunidad escolar y social el manejo cotidiano de medidas preventivas que eviten que se presenten climas de violencia.

•Detectar y atenuar los principales factores de riesgo generadores de violencia difundiendo permanentemente los factores de protección.

CONTENIDO:

I. La violencia y los centros escolares.

II. Bullying y ciberbullying.

III. Rasgos de una convivencia escolar democrática, respetuosa y solidaria.

IV. Los derechos humanos como marco de la convivencia escolar.

V. Competencias docentes y directivas.

I. LA VIOLENCIA Y LOS CENTROS ESCOLARES.

La institución escolar se circunscribe en un contexto social, político, económico y cultural específico, condición que la hace una instancia permeable, abierta al entorno.

El entorno puede nutrir, fortalecer y fomentar la convivencia escolar hacia una orientación democrática y ciudadana.

La violencia es un fenómeno sumamente complejo, variable y, al mismo tiempo, apegado al contexto sociocultural

La violencia, a pesar de no constituir una enfermedad en el sentido tradicional de su comprensión, donde el elemento etiológico-biológico desempeña como regla un papel fundamental, en sentido social, constituye un problema de salud y un importante factor de riesgo psicosocial, dada la magnitud del daño, invalidez y muerte que provoca, con consecuencias múltiples y diversificadas en el nivel social, psicológico y biológico.

El término violencia proviene del latín violentilla, y es un comportamiento deliberado que provoca, o puede provocar, daños físicos o psicológicos a otros seres humanos, y se lo asocia, aunque no necesariamente, con la agresión, ya que también puede ser psicológica o emocional, a través de amenazas u ofensas.

La OMS la define como: el uso intencional de la fuerza o el poder físico, de hecho o como amenaza, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones. Esta definición vincula la intención con la comisión del acto mismo, independientemente de las consecuencias que se producen. Se excluyen de la definición los incidentes no intencionales, como son, la mayor parte de los accidentes de tráfico y las quemaduras.

Factores que inciden en el ejercicio de la violencia:

En el primer nivel (Individuo) se reconocen factores biológicos y de historia personal que influyen para que las personas se conviertan en víctimas o perpetradores de violencia .En el segundo nivel (Relaciones) se ubican las relaciones más cercanas, como amigos, parejas, compañeros, y los vínculos que se establezcan en estos espacios con prácticas violentas.

En la (Comunidad) se encuentran las escuelas, los espacios de trabajo y el vecindario. Para identificar las características en este nivel, inciden variables como la movilidad de residencia, la densidad de población o la existencia de desempleo y tráfico de drogas.

En el último nivel (Sociedad) se tratan factores relativos a la estructura general de la sociedad que contribuyen en la creación de un clima a favor de la violencia.

La violencia social es originada ante todo por la inseguridad, el desempleo, la falta de oportunidades, el acceso desigual a la justicia, la impunidad, el tráfico de armas pequeñas y de drogas. Los jóvenes son particularmente sensibles a expresiones de exclusión, falta de oportunidades y desigualdad; ya que estos fenómenos incrementan el riesgo de violencia, pues constituyen señales del cierre de oportunidades a futuro, además de provocan sentimientos de vulnerabilidad y resentimiento social. (Conde, 2011: 81-83)

La construcción de la violencia tiene un fuerte componente cultural que se configura y refuerza desde la infancia. Conde señala un aspecto fundamental en la configuración de la violencia cuando cita a Galtug, quien reconoce que las causas de la violencia directa provienen de la violencia estructural, pero son justificadas por la violencia cultural al normalizar algunas expresiones de poder.

Causas de la violencia:


La exclusión, la falta de oportunidades y la desigualdad que enfrentan miles de jóvenes en el mundo en zonas marginadas y empobrecidas, incrementan el riesgo de violencia social porque nutren el pesimismo, el sentimiento de vulnerabilidad, el resentimiento social y nublan la visión del futuro.

Características personales como la disposición a la violencia, el acceso a armas y a drogas, junto con la impunidad, la existencia de redes criminales lucrativas, una oferta educativa poco pertinente, la falta de espacios alternativos para el uso del tiempo libre, la debilidad de las instituciones de justicia, el manejo que hacen los medios de comunicación sobre los hechos criminales y la suma de otros factores configuran un escenario propio para la violencia.

La construcción de la violencia tiene un fuerte componente cultural que se configura y refuerza desde la infancia temprana, a partir del cruce entre factores individuales, del hogar y la comunidad-sociedad.

II. BULLYING Y CIBERBULLYING

Fenómeno que se da entre iguales en la institución escolar, se trata de violencia interpersonal que se lleva a cabo en el nivel correspondiente a la comunidad y, dependiendo de sus características, puede constituir o no un delito.

Bullying: acoso, hostigamiento e intimidación entre pares.

Se define como “una conducta de persecución física o psicológica que realiza el alumno o la alumna contra otro, al que elige como víctima en repetidos ataques. Esta acción, negativa e intencionada, sitúa a las víctimas en posiciones de las que difícilmente pueden salir por sus propios medios.”

Es una palabra que proviene del vocablo holandés que significa acoso.

El primero que empleó el término "bulliing" en el sentido de acoso escolar en sus investigaciones fue Dan Olweus, quien implantó en la década de los '70 en Suecia un estudio a largo plazo que culminaría con un completo programa antiacoso para las escuelas de Noruega.

El bullying no es ocasional, ni se debe confundir con las reacciones espontáneas y aisladas ante un conflicto entre compañeros o las burlas y juegos rudos. Es una secuencia, un guión en el cual los actores representan roles establecidos (Manesini, 2009).

Características:

Intencionalidad: se pone en acto premeditadamente comportamientos agresivos con el fin de agredir al otro o de provocarle daño; éste es un aspecto relevante si bien no siempre todos los chicos(as) tienen conciencia plena de lo que están haciendo.

Persistencia: la interacción agresor-víctima está caracterizada por la repetitividad de los comportamientos de prepotencia prolongados en el tiempo.

Asimetría de poder: se trata de una relación fundada sobre el desequilibrio y sobre la desigualdad de fuerza entre el agresor, quien frecuentemente es más fuerte o es apoyado por un grupo de compañeros, y la víctima que no es capaz de defenderse.

Naturaleza social del fenómeno. Como atestiguan muchos estudios, el episodio ocurre frecuentemente en presencia de otros compañeros, espectadores o cómplices, que pueden asumir un rol de refuerzo del comportamiento del agresor o simplemente apoyar o legitimar su proceder.

Tipología del bullying:

Directo: son manifestaciones abiertas, ya sea de tipo físico (golpes, puñetazos, patadas) verbal (amenazas, agresiones) o con el uso de armas

Indirecto: son actos ocultos, sutiles, y difíciles de identificar, como la difusión de calumnias sobre los compañeros. Es más frecuente entre las mujeres.

Relacional: ciberbullying: se centran en el deterioro de las relaciones y se expresan en acciones como excluir del grupo, segregar o “robar amigos”

Uso de las tics, principalmente los teléfonos celulares, la mensajería instantánea y las redes sociales para acosar e intimidar, los acosadores se esconden en el anonimato.

Acoso sexual: esta forma de violencia se considera también parte del bullying cuando se observan las características señaladas más arriba. Especialmente se observa un acoso sexual de tipo homofóbico o hacia compañeros y compañeras de comportamientos sexuales no estereotipados

Para poder hablar de acoso escolar, deben estar presentes las siguientes Características:

1. La agresión puede ser física, verbal o relacional.

2. Existe un desequilibrio (abuso) de poder.

3. No hay provocación previa por parte de la víctima.

4. Se trata de incidentes repetidos a lo largo de un período de tiempo.

5. Existe intencionalidad por parte del agresor o agresores.

6. Permanece oculta, secreta o desconocida por los adultos.

El bullying suele ocurrir en las aulas, en el patio, los pasillos o los baños de la escuela, aunque también se puede extender a la salida de la escuela o en el camino a casa. Generalmente los agresores pertenecen al mismo grupo escolar que las víctimas o son de grupos superiores.

Al igual que otras expresiones de la violencia en la escuela, el maltrato entre estudiantes ha sido normalizado e invisibilizado y es común que se convierta en una especie de tradición en la cultura escolar mediante rituales como las llamadas “novatadas” en las que los alumnos de los grados superiores se burlan, hostigan y juegan con los más chicos, solamente para establecer quién tiene el poder en la escuela (SEP, 2010, Curso de Actualización Formación Cívica y Ética III. Educar para la convivencia democrática: 56).

Como prevenir el bullying:

En la Familia

La familia es la principal fuente de amor y educación de los niños; a partir de ella el niño aprende a socializarse basado en lo valores, normas y comportamientos enseñados en casa; evitemos que nuestro hogar se convierta en un escenario hostil o por el contrario demasiado permisivo, tenga por seguro que esto siempre llevará a que los niños adquieran conductas agresivas.

En la Escuela:

La disciplina que se mantenga en el salón y la escuela en general es fundamental para la construcción de una buena conducta.

Es importante la supervisión de los alumnos dentro y fuera de los salones, en los patios, baños, comedores, canchas etc.

Establecer claramente las reglas de la escuela y las acciones que se tomarán en conductas como el bullying.

Actuar rápido, directa y contundentemente en el caso de que se presente alguna sospecha de acoso escolar.

La escuela debe estar abierta a las quejas y sugerencias del alumnado y padres de familia, se sugiere la colocación de un buzón.

Realizar cursos o conferencias para padres y maestros donde se puedas tratar temas como el bullying.

Adicionar o reforzar el tema de educación en los valores en el curso de los estudiantes.

Los maestros pueden apoyarse en los alumnos para identificar casos de acoso, deben ser muy inteligentes y saber quién puede darles información valiosa.

Delito cibernético y ciberbullying

Se entiende como cualquier acto cometido mediante el uso de un equipo, una red o un dispositivo de hardware con el fin de cometer fraude, robo o alteración de datos e identidades, abuso sexual, pornografía infantil, falsificación, acoso o extorsión.

Las generaciones de estudiantes que asisten a educación básica, han crecido en un entorno digital que forma parte de sus intercambios sociales (uso de las Tics, acceso a redes sociales).

Este es un ambiente distinto al espacio físico, en este mundo virtual es posible cultivar relaciones colaborativas, expresar afectos e intercambiar con los otros intensamente. Pero también es posible engañar, simular, perjudicar y afectar emocionalmente a otros.

El ciberbullying y el grooming dan cuenta del abuso que es posible recibir y realizar en el mundo virtual, estos son una práctica violenta entre iguales, el uso de la tecnología permite propagar la violencia cibernética, por lo que el internet, el correo electrónico, las redes sociales, los teléfonos celulares e inclusive los videojuegos resultan instrumentos de uso común para agredir.

Ejemplos de nuevas modalidades de violencia:

Ciberbullying: Es el uso de los medios electrónicos (internet, telefonía celular y videojuegos on-line) para ejercer el acoso entre iguales

Grooming: Acciones de seducción, creación de empatía o manipulación por parte de un adulto, dirigidas a niñas, niños y adolescentes con el objetivo de obtener videos o fotografías de índole sexual, o incluso buscar posible contacto.

Sexting: Es un neologismo (sex: sexo y texting: mensajería) para referirse al envío de contenidos eróticos o pornográficos por medio de teléfonos celulares.

El sexting consiste en la difusión o publicación de contenidos (principalmente fotografías o vídeos) de tipo sexual, producidos por el propio remitente, utilizando para ello el teléfono celular u otro dispositivo tecnológico.

Imaginemos a una chica que se hace fotografías de contenido erótico con el celular y se las envía por SMS a un chico con el que quiere coquetear, o las publica en su perfil de una red social (Face, Twitter). Un contenido de carácter sexual, generado de manera voluntaria por su autora, pasa a manos de otra u otras personas. Esto es lo que denominamos sexting. A partir de aquí, puede entrar en un proceso de reenvío masivo multiplicándose su difusión. Relacionado con el sexting se encuentra el llamado sex-casting. Con este término se identifica la grabación de contenidos sexuales a través de la webcam y difusión de los mismos por e-mail, redes sociales o cualquier canal que permitan las nuevas tecnologías

Parece evidente que el menor no está percibiendo amenaza alguna contra su privacidad, ni es consciente de las implicaciones desde el punto de vista de la seguridad. No ven riesgos en la exposición de datos personales, privados e íntimos, a través de las nuevas tecnologías de la comunicación, y por ello los difunden. Se colocan a sí mismos en una situación de vulnerabilidad, en tanto en cuanto unos contenidos de sexting pueden llegar a ser conocidos de forma masiva.

III. RASGOS DE UNA CONVIVENCIA ESCOLAR DEMOCRATICA, RESPETUOSA Y SOLIDARIA.

Resulta urgente que los docentes analicen, desde su práctica, los riesgos o el ejercicio de prácticas violentas en sus centros escolares, a fin de identificar condiciones de convivencia escolar pertinentes a cada contexto y plantear así alternativas para construir espacios escolares democráticos, respetuosos, solidarios y libres de violencia.

Para la construcción de ambientes libres de violencia se requieren procesos de formación cívico-éticos centrados en el desarrollo de competencias, planteadas desde una perspectiva social y cultural del proceso educativo que se vive en las escuelas. Desde este panorama, la escuela necesita ofrecer estructuras de relaciones y una organización que posibilite al interior de las aulas una práctica democrática entre maestros, alumnos y comunidad externa.

IV. LOS DERECHOS HUMANOS COMO MARCO DE LA CONVIVENCIA ESCOLAR.

En las asociaciones contemporáneas democráticas, la base de una convivencia es el respeto a los derechos humanos (DH). La creación de una cultura de la legalidad, la solución específica de conflictos y el apego a la justicia constituyen el sustento primordial para una convivencia digna en un entorno de respeto a los derechos humanos.


Como todo ejercicio democrático, la práctica efectiva de los derechos humanos requiere que estos se integren paulatinamente, pero sólidamente a la cultura democrática de cada ciudadano; que se incorporen a las formas de pensar, vivir y de relacionarnos con los demás, de modo que aprendamos a convivir, a autorregularnos, a dialogar para resolver nuestros conflictos con justicia, respeto y dignidad.

En el Curso Básico 2010, se trataron, aspectos referentes a la vertiente normativa y al enfoque en los derechos humanos que proponen documentos centrales como el Plan Sectorial de Educación 2007-2012 y la Reforma Integral de la Educación Básica (RIEB).

Este primer acercamiento permitió conocer y analizar la propuesta educativa para favorecer la formación de derechos humanos (SEP, curso básico 2010:61-67), así como el marco jurídico nacional e internacional que apoyan su ejercicio.

V. COMPETENCIAS DOCENTES Y DIRECTIVAS PARA LA CONVIVENCIA.


El enfoque por competencias plantea la necesidad de integrar el desarrollo de valores congruentes con las formas democráticas de convivencia.

Esta aspiración de construir, desde la escuela, formas de convivencia, se plantea de forma explícita y precisa en los planes de estudio de formación cívica y ética.

Por lo anterior debemos:

-Fortalecer el desarrollo de competencias docentes y directivas que favorezcan la convivencia escolar.

-Plantear las competencias como pilares fundamentales para la formación ética y ciudadana de los alumnos.

-Que los alumnos aprendan a resolver los conflictos por vías congruentes con el ejercicio democrático, sin violencia, mediante el diálogo y la participación, con apego a los derechos humanos. Maestros conozcamos lo que se está haciendo a quien acudir que hacer cuando este problema se presente en su aula.

Se han creado vínculos de colaboración con diferentes instituciones para promover la creación de programas y redes que coadyuven en el desarrollo de comunidades escolares libres de violencia.

El programa de capacitación al magisterio para prevenir la violencia hacia las mujeres (PROVIOLEM) tiene como propósito “Coordinar la profesionalización de las y los maestros de educación básica, en materia de derechos humanos, equidad de género, prevención de la violencia hacia las mujeres y educación integral en sexualidad, impulsando el desarrollo de competencias en el aula”

Programa nacional de escuela segura, pretende consolidar a las escuelas públicas de educación básica como espacios confiables a través de la participación social y la formación ciudadana de los alumnos. Programa hacia una comunidad segura, cuyo propósito es desarrollar en los maestros de educación básica capacidades teóricas, metodológicas y prácticas para difundir medidas de prevención social del delito y detectar situaciones de violencia a través de la atención oportuna de los factores de riesgo en los entornos escolar y social.

Por eso es importante que se planten Propuestas y acciones para generar una comunidad Segura. Estrategias de apoyo para la prevención y atención de la violencia en las escuelas.

En consecuencia, la educación ciudadana promueve el desarrollo autónomo y consciente del potencial, del conocimiento y de las competencias sociales en miras al fortalecimiento de una ciudadanía constructora de su realidad social y política.

Lo importante de estos cursos es incentivar al docente de educación básica no solo el de conocerlos si no el de aplicarlos en beneficio de su grupo escolar y la comunidad donde la escuela se encuentra inmersa la violencia genera violencia no la propiciemos.

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